INCONTROLUCE
Por una vez, apaguemos la luz para iluminar y encendámosla para narrar.

MOON es más que una lámpara.
Es una visión, una suspensión del tiempo,
un fragmento de sueño que se materializa en la luz.

Una idea sencilla y poderosa que se materializó en 2005 y que, veinte años después, sigue siendo pura magia.
MOON sigue inspirando y sorprendiendo, confirmando que
la auténtica belleza reside en la unicidad y en la emoción de la luz.

El secreto de su unicidad radica en el proceso artesanal:
cada MOON se realiza a mano, capa tras capa, con papel japonés aplicado manualmente.
Este proceso hace que cada pieza sea única e irrepetible, con una textura que recuerda a la superficie lunar,
formada por sombras e imperfecciones que se convierten en rasgos distintivos de autenticidad.

Descubre más MOON



 

Moon, sueño suspendido.

por Davide Groppi y Gianni Lucchesi*

Para celebrar el vigésimo aniversario de este icono,
el estilo de Gianni Lucchesi se entrelaza con MOON en un relato suspendido y evocador.

La luna es un espacio para habitar, observar e imaginar.
Un lugar que nos pertenece y, sin embargo, a la vez se nos escapa, como la luz.

presencia poderosa y misteriosa, la luna nos acompaña en el mundo real,
pero es la persona quien, con su mirada y su curiosidad, le otorga forma y significad.
En este encuentro, la luz de MOON se convierte en un lenguaje que narra relatos de intimidad, de deseo, de esperanza y de anhelo,
transformando el ambiente en un lugar donde lo metafísico y lo cotidiano se funden en una única visión poética
 
Una persona cualquiera, una figura universal y atemporal, que,
contemplando la luna, se convierte en intermediario y fuente,
creador y al mismo tiempo conductor activo de emociones y relatos.

La belleza de este proyecto radica en el encuentro entre dos elementos evocadores: el hombre y la luna.
Cada uno busca comprender y tocar al otro,
en un juego de equilibrio entre lo pequeño y lo grande, lo terrenal y lo astral.

MOON se convierte así en metáfora de sueño, belleza y exploración,
una luz que nos ilumina y nos hace reflexionar sobre nuestra condición de seres humanos
en busca de un sentido más profundo.
 
 
 
 
 
 
Ante el infinito.
En una habitación, un hombre observa la luna.
La suave y envolvente luz del astro celeste impregna el aire.
Él, diminuto, contempla el inmenso objeto lejano.
Es un momento de profunda intimidad entre el hombre y el universo.
La mirada se dirige al cielo, lejano y misterioso, en busca de un significado.
La luna es símbolo, aparición, necesidad de infinito.
El hombre y la luna se miran, se reconocen,
son puras esencias que se encuentran y se comprenden, a pesar de permanecer distantes.
El hombre se siente diminuto, polvo de luna.
 
Ahora el hombre aferra en su mano un hilo.
En su extremo, suspendida en el aire, MOON.
Se asemeja a un baile, acompañado por la música del Universo.
La luna está amarrada a un hilo de infinito.
El hombre tira de ella hacia sí, la acoge en su mundo.
La lleva a su casa: la luna en una habitación.
El sueño se convierte en realidad, doméstico, posible.
Ya no es un símbolo lejano e intocable. La luna está, por fin, al alcance de la mano.
 
¿Puede un hombre solo, tan diminuto frente a la inmensidad, abrazar lo infinito?
Se eleva, desafía la gravedad, permanece suspendido entre el cielo y la tierra.
Alcanza la luna, fundiéndose en su luz.
Se pierde para encontrar el juicio perdido.
Colgado de un hilo invisible, flota hacia el misterio más grande, incierto pero decidido.
Quizás sea imposible, pero ya solo intentarlo representa su gesto más luminoso.
Por último, una danza, un juego de tensiones entre el cuerpo y la luz, una travesía delirante y gloriosa hacia la magia suprema.

Anhelar lo imposible, soñar con la luna, es lo que nos hace humanos.
 

MOON VIEWING

Nuestros espacios se convierten en una ventana a un paisaje suspendido, donde diminutas figuras habitan la luz, suspendidas entre el sueño y la realidad.
Figuras, solas o en grupo, exploradoras de un territorio a la vez familiar y misterioso.
Presencias que nos recuerdan nuestra atracción por lo infinito, nuestra necesidad de encontrar nuestro lugar en el cosmos.

"MOON, Sogno sospeso"
SPAZIO DAVIDE GROPPI
MILANO MANZONI 38

*Gianni Lucchesi nació en Pisa en 1965. Su obra siempre ha estado movida por el intento de traducir visualmente las reflexiones generadas por la investigación psíquica, por los estados emocionales individuales, en relación consigo mismo, con los otros y con el entorno circundante.